
El pensamiento sinéctico y su impacto con las Tecnologías de Información y Comunicación
(Por Silvia Saborío Taylor)
¿Algunas vez hemos sentido esa sensación de desconsuelo ante lo desconocido, confuso o complejo? Quizá sí, como pensamiento recurrente en situaciones inexploradas de la vida. Ahora bien, nuestra naturaleza humana genera actitudes de respuesta recurriendo al comportamiento creativo asociado, en primera instancia, a la identificación del problema y, por consiguiente, a un reagrupamiento de ideas para solventarlo. De esta forma, damos vida al pensamiento sinéctico el cual se ilustra como el proceso mediante el cual se pueden descubrir las conexiones que unen elementos aparentemente desconectados mediante el desarrollo de la creatividad de cada individuo.
¿Somos todos portadores de una energía sinéctica en nuestro diario convivir con el entorno? Desde el inicio de la era del ser humano, se ha vislumbrado cómo éste ha partido de lo disfuncional para generar satisfacciones que solventen las necesidades de su diario vivir. Y que mejor ejemplo que el de nuestros antepasados en su aplicación de la creatividad para descubrir la forma de crear el fuego. Ha sido la sinéctica, desde entonces, un pilar en la concepción de lo extraordinario a partir de lo ordinario. Por ende, recapitulamos el incentivo del pensamiento sinéctico en el ser humano al lograr:
- Demanda una fuerte organización de procesos
- Estimula el pensamiento creativo
- Moviliza ambos lados del cerebro, el derecho (el soñador) y el izquierdo (la razón)
- Llega a un estado libre de pensamiento y conocimiento
Es el momento en que cada individuo se desenvuelve en alguna de las pautas anteriores que logramos crear nuevas ideas concernientes a la materialización de la creatividad. Sin embargo, ¿es acaso esta creatividad limitada en espacio y tiempo? ¿Será que el pensamiento sinéctico se lograría ver amenazado por agentes externos? Fabris (2001) nos argumenta la creatividad como algo inherente a los sujetos; nos recuerda cómo cuando niños explorábamos creativamente el mundo. Ahora adultos es una capacidad que por momentos desconocemos. Por ende, buscamos alternativas ajustables a una nueva era digitalizada que ofrezcan espacios de construcción creativos.
Hoy día, el papel de las tecnologías de información y comunicación (TICs) juegan un rol importante en cuanto a su influencia en la cotidianeidad como respuesta a un mundo globalizado y apresurado. Pero, ¿hasta qué punto el uso de nuevas tecnologías han representado un auge favorecedor en cuanto a la agilidad inventiva de cada persona? Sería imperativo abordar la relación existente entre el pensamiento sinéctico y la conexión con las tecnologías de información tomando como base una particularidad fundamental del tema, como lo es, el volver conocido lo extraño (Fabris 2001).
La teoría sinéctica, según la organización Plenitud, se basa en el pensamiento disruptivo, caracterizado por una constante separación posterior a una unión de elementos conceptuales, afectivos, físicos o imaginativos, dando paso al pensamiento creativo. Mucho se ha argumentado en relación a la tecnología como agente prioritario en el auge del dinamismo y creatividad en el usuario. Estas ciencias aplicadas brindan diferentes herramientas que estimulan el pensamiento crítico y creativo de cada sujeto.
Benjamín Bloom publicó en 1950 su taxonomía centrada en el dominio cognitivo para procesar información, conocimiento y habilidades mentales, punto clave para la organización del proceso enseñanza-aprendizaje. En el año 2001, Lorin Anderson le hizo revisiones y actualizaciones, dando paso a la Taxonomía Revisada de Bloom que se enfoca en las nuevos competencias, capacidades y oportunidades de aprendizaje que aparecen a medida que las TIC avanzan y se vuelven más omnipresentes. Esta taxonomía para la era digital no se enfoca propiamente en las TIC, ya que éstas no son más que herramientas. Pero, sí se encauza en el uso de todas ellas para llevar a cabo procesos sinécticos como lo son el recordar, comprender, aplicar, analizar, evaluar y crear.
La nueva taxonomía enlista una serie de acciones promotoras de la sinéctica en el campo digital. Aparecen entonces verbos como editar (un wiki), simular (floor map), blogear, programar (por scratch), filmar y emitir (sonido), cantar (podcasting), proyectar, planear (cmap tool), etiquetar (un sitio web), hacer búsquedas (booleanas), alimentar (un blog), enlazar (un sitio web), producir (movie maker), entre otros.
Es importante destacar que esta nueva taxonomía considera la creatividad como en un orden superior al desarrollo del dominio cognitivo. Los verbos incluidos atienden nuevos procesos que responden a la presencia e integración de las TICs en los ambientes educativos actuales.
Sin embargo, ¿tendrá también la tecnología un trasfondo limitante en cuanto al desarrollo de la creatividad en cada individuo? Es insólito que la taxonomía revisada incluye el verbo hackear, término utilizado para llamar a una persona que utiliza medios informáticos con un objetivo maligno o ilegal. Hoy día las sociedades actuales parecen estar inmersas un mundo hackeador que obliga a una separación de los individuos entre la confianza y desvalorización de principios. ¿Responde esta acción a un proceso sinéctico del ser humano?
Nuestra misión como educadores lucha por una negativa a esta interrogante. Y somos los docentes del siglo XXI, entre otros, quienes debemos construir bases sólidas y puras que conlleven a una auténtica elaboración, creación e innovación de ideas para volver conocido lo extraño. Serán entonces un elemento conocido, pero basado en legítimas estimulaciones de pensamiento creativo en el cual damos rienda suelta a nuestro lado soñador con nuestro lado de razonamiento.
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1. La Sinéctica, Aplicación de una Técnica Creativa. (n.d.). Retrieved November 9, 2009, from http://espiraldialectica.com.ar/sinectic.htm.